miércoles, 19 de noviembre de 2008

Crianzas

Madre
En tu pequeño traje
de piel y huesos
en tus ojos y manos
que me siguen
aún te tengo
crianza extraña la nuestra
antes tú para mí
hoy yo de ti

Que te saludo
que te hablo o te beso
acerco un tazón de leche
una galleta

Si veo que estás sola
sin nada que hacer
y me acerco o te abrazo,
te levanto y bailamos
apenas un poco
ya me miras, ya sonríes

Ahora caminamos
por la prisión de la casa
mirándonos, tocándonos

Un compás de espera
un latido furtivo pregunta
¿Cuál es la idea de Dios
sobre crianzas, despedidas
o esperanzas?

miércoles, 23 de julio de 2008

Presentacion del libro Duramadre


INTRODUCCIÓN: EL ARTEFACTO – TRADICIÓN (SWIFT) – BIBLIOGRAFÍA Y TRAYECTORIA LITERARIA – CUBIERTA – ILUSTRACIÓN – RELACIÓN DE LA TEMÁTICA DEL LIBRO – DEDICATORIA – EPÍGRAFE.


Guido Mutis

El dibujo de Estrada Gómez, que ilustra la portada de Duramadre, libro de poemas de Heddy Navarro Harris, ya había aparecido en el volumen 4 de Palabra de Mujer, revista de abierta índole feminista dirigida por Heddy, y con colaboraciones suyas y de otros escritores. El dibujo nos muestra una Eva aparentemente ya caída, atada a un fálico árbol por una serpiente. Su mano derecha cubre pudorosamente su pecho izquierdo mientras mira melancólicamente hacia sus rodillas levantadas y cubiertas por una gruesa tela. A sus pies, se puede ver una calavera (símbolo, supongo, del conocimiento ganado a raíz de, como consecuencia de, esta caída) y otra serpiente, al parecer una cobra, erguida. La mano izquierda se apoya en la tierra, al lado derecho, cerca de una copa (¿el licor de la amargura?, como dice la canción española Zambra de la madrugá). La elección de esta ilustración, pienso, no es gratuita, y el contenido de los poemas me confirma esta percepción inicial, abducida por la sola observación del libro como objeto, como artefacto físico que puede atraer al lector, invitarlo a explorar el contenido, si su presentación es atractiva, o alejarlo hacia otros textos si la presentación no es invitadora, y si se llega al libro sin ninguna referencia previa de su creador o creadora.
La contratapa nos entrega alguna in formación sobre la autora que cito:

Cita: (antecedentes de autora, libros publicados)

Luego ya, en el interior del libro, se nos presenta el título completo: Cantos de la Duramadre, poesía de Heddy Navarro Harris, que nos entrega más información sobre lo que vendrá. Sabemos ahora que son “cantos” los que leeremos. El epígrafe de Canto de mi mismo de Walt Witman, que nos entrega la página siguiente, nos orienta hacia la intención de la autora. La cita dice:

Soy el poeta de la mujer y el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande ser hombre como ser mujer.
Y que nada es tan grande como ser la madre de los hombres.


Sabemos ahora que es sobre esta madre que nos va a cantar la poetisa. Nos va a cantar sobre esta Eva universal, real, simbólica; invitándonos a hacer un paralelo con el gran poeta norteamericano.
La página siguiente nos entrega la dedicatoria: A ti dondequiera que estés. La escritora juega aquí con la ambigüedad, y nos permite apoderarnos de esta dedicatoria. Si no es la persona amada, ¿será, entonces, el lector ideal? ¿Ese “lecteur hipocrite” y cómplice del que nos habla Baudelaire, o ese lector ideal implícito que va “escuchar” y entender nuestros cantos? Fíjense como la escritora nos invita desde el título, a agudizar otros sentidos para la lectura; en este caso la audición, que nos permitirá “oír” el contenido de sus versos, de sus “cántigas” sobre su esencia femenina.
En cuanto a los poemas mismos, a los textos, estos nos guían hacia una mirada exhaustiva de este hablante femenino, a todos sus variados aspectos, y a la presentación esencial de su “yo” femenino, - The Song of Myself, de la cual nos habla Witman en su Leaves of Grass, volumen el cual pertenece Canto a mi Mismo.
Esta exploración del alma femenina adopta un perceptible motif literario: el motivo del viaje. Se trata de un viaje exterior/interior por el camino de la vida y de la existencia, como aquel al cual la Eva bíblica se vio obligada a realizar después de haber sido castigada y expulsada del paraíso por haber comido del fruto prohibido y haber ganado conocimiento del bien y del mal. Se trata aquí, al mismo tiempo, de recuperarla, de volverla a integrar a su legítimo lugar en el mundo.
Este viaje, o mejor aun, estos cantos que muestran las etapas recorridas durante este viaje, se inicia con sus orígenes y constituyen una imploración al cosmos, y una expresión del cansancio siguiente:

Manos abiertas
a implorarte
cosmos
…………….
Mis rodillas
Agitadas de recorrer islas
Lamen la piedra

Me sumerjo
rotunda
Mis muslos perciben
rumores de peces
huidas repentinas
……………………

Vuelo
Algún pájaro
Esquiva mi paso
Pero en las estrelas
Presiento
Un murmullo de vida
Interrumpida.


De nuevo se nos invita a “oír” ‘el murmullo’. Esta apelación a todos nuestros sentidos se da repetidamente en los textos que constituyen el libro, como lo hacen también algunas imágenes que dan unidad y profundidad a estos ‘cantos’. El agua, por ejemplo, con todas las posibilidades simbólicas que conlleva, juega un rol crucial en los procesos descritos en los poemas, en este viaje que incluye una mirada al mundo ritual de la mujer. Y todo opera aquí con el principio de Hermes Trismegistos, “Así como es arriba, así es abajo.”

Hay también oposiciones entre el mundo femenino y el masculino, sugeridas por diversos símbolos (árboles, mástil, serpientes, entre otros) de obvia connotación fálica. Este enfrentamiento no deja fuera ciertas imágenes de agresividad masculina: de “ultrajes” que es necesario coser o remendar con sólo los dedos (Canto triste imaginado).
Otras imágenes poderosas que ilustran este viaje poético y vital, incluyen procesos de muerte y resurrección, de retornos a los orígenes, a la vida (óvulos preñados) (Peces encajados), soplo vital, vuelo, infinitud, semillas, sonidos de vida, de paz y reconciliación, calor, luz; referencias al fuego que completan la asociación con los cuatro elementos; maternidad, niños, vida, hogar, familia y, finalmente, como culminación del viaje, imágenes de integración (Poema Todo y una, por ejemplo).

Olvidaba señalar, que el texto está dividido en cinco secciones: Duramadre (con su siguiente epígrafe, “Un mundo me ve, el más grande todos los mundos. Yo”); Rutina de la Sangre, (y con el siguiente epígrafe: “Lo mejor del tiempo y del espacio es mío/ del tiempo y del espacio que nunca se han medido,/ del tiempo y del espacio que nadie medirá…”); Yo: la Infinita (con el siguiente epígrafe: “un minuto y una gota de mi mismo / sosiegan mi espíritu…”), está constituida de 7 textos de variadas longitudes; la sección siguiente, Todo y una (“ cualquiera que seas, poso sobre ti / mi mano para que seas mi poema… “), es un solo y largo texto; y la última sección Exaltación del Silencio, establece con su epígrafe – “Creo que una hoja de hierba es tan perfecta / como la jornada sideral de las estrellas …” la relación metafísica con la que concluye el viaje, que l estilo de un rapsoda antiguo, nos ha “cantado” este hablante femenino. El vije se nos revela así, en sus diferentes etapas y momentos, en forma paralela al recorrido whitmaniano.

La etapa final, aparte de las imágenes de integración ya mencionadas en relación a Todo y Una, nos muestra otras partes de este largo proceso y, especialmente, la etapa del ascenso y realización:

… ascendemos
Desde la roca profunda

Ascendemos al nivel de “las nubes pasajeras”, nos movemos entre “trinos” de “pájaros inocentes”, percibimos “un hogar imposible”, y “en medio de la nada” sólo existe más que” Todo y Una”, se da squí un desprendimiento y alejamiento de “cualquier vestigio de vida” anterior, hay purificación por el fuego, huesos, de reconstitución, de desplazamientos hacia una nueva etapa. Hay un re-encuentro con el agua (“el lago profundo”), donde el cuerpo se redime, y emerge sola “apenas latido y salobre / Todo” Se da aquí una identificación total con el cosmos, con la vida, con todas las criaturas, con flores, con aromas. El poema abunda en imágenes de unidad, de totalidad.

La última sección del libro Exaltación del Silencio, nos anuncia un nuevo día (la aurora), donde esta Eva eterna ve y siente todo. Es una visión gestáltica, comparable con la que nos da Wordswordth al final de su largo poema autobiográfico. The Prelude.

Para concluir, este viaje, que Jung describiría como un proceso de “individuación”, nos ha llevado al interior de esta voz femenina que explora su esencia, su constitución física, psicológica y emocional, su relación con el mundo y todo lo que este encierra; con el universo entero dentro del cual se mueve y “canta”. El final me recuerda la carta El Mundo, la carta XXI del Arcano Mayor del Tarot que apunta a la etapa final del ciclo constante de la existencia humana que se repite eternamente, igual pero siempre diferente.
Este es texto que afecta profundamente y transforma al “lector hipócrita”, le permite también, como sucede con todas las experiencias profundas, enriquecer también su psique.
Un lector más preparado percibiría además aspectos que no he mencionado y que tienen que ver con la expresión poética misma: juegos aliterativos, polisémicos, asociativos, y por supuesto, la música misma de los textos son los cuales, por muy fundamental que sea la experiencia, no hay poesía.


Guido Mutis Carrasco

Viernes 1 de diciembre, 2006.

domingo, 13 de julio de 2008

A Guido Mutis

A dos tardes lluviosas de su partida

Cuando se suma a la lluvia eterna
un amigo de los sonidos y ritmos esenciales
su cuerpo yace en la profunda tierra
y sus alas han expandido plumas
remontando el alto con hálitos de vida permanente
Cuando ya silencian sus voces los gatos,
los chirridos de puertas, y el té que humea
en la charla del atardecer,
No parecen languidecer los cauces de los ríos,
Se excitan las corrientes fluviales,
corriendo raudas hasta las fosas oceánicas
y los apagados diálogos
bochinchean junto a un mazo de presagios alegres
Una charla inútil
con la querencia del que opta
por encumbrase a los cielos
nos desafía a volver a escribir la vida,
detrás de una mata de tilo,
de un afluente de agua
o de sol

Heddy, desde la Niebla, julio de 2008

miércoles, 2 de julio de 2008

Pleno Poético: Informe de Clausura

“Más temprano que tarde se abrirán las alamedas”... (Salvador Allende)

Capaz que pasen cosas extraordinarias
se desprenda el agua de la nube
se acaballe la copa de este árbol que muere
respirando los silbidos
Encontraremos tal vez la marca de la bota
borrada por una risotada de mar
y nautilucas voladoras sorprendan la mirada
en la galaxia que bordea el horizonte
Parados en la esquina de la micro asaltaremos
la calzada
a pinceladas de piernas retórnaremos el color
a las veredas
Capaz que hagamos una ronda de ideas
enerboladas
y utopías se encaramen
a los volantines de septiembre
Seremos los de siempre
sumados a los nunca
Capaz que mañana la Alameda sea la pradera
de los búfalos
y en cueros la amansemos con palmas
y señales
Tal vez los estudiantes
despojados de uniformes
ya estén listos
y campanas irrumpan en los cielos
batiendo sus lenguas sin temor
Están pasando cosas extraordinarias
se bate en retirada el equilibrio
la vida se desata
Tal vez mañana
la lluvia acaricie este desierto
y flores instantáneas
precipiten nuestras plantas

Del Libro: Poemas Insurrectos. Ed. Lit. Alternativa. Stgo. Chile. 1988

viernes, 13 de junio de 2008

Corre, Vuela: Poesía de Mujeres en Osorno


Marta Catalán, poeta osornina, junto a la Corporación Corre, Vuela invita a poetas del sur a compartir su poesía en una tarde de fines del otoño.

Marlene Bohle, Damsi Figueroa, Lourdes Barria y la autora de este blog son las invitadas afuerinas , además de Elízabeth Acuña, poeta osornina que, como las demás, escribe desde la conciencia de género, pero sobre todo desde la vivencia de mujer de comienzos de siglo XXI. Hemos llegado de Puerto Montt, Valdivia y Concepción a este encuentro donde la palabra corre, vuela entre las paredes de la sala que compartimos con entrañables almas de Osorno como los escritores: Enrique Valdéz, Sergio Mancilla, Bernardo Colipán, Jorge Velásquez, entre otros nuevos y antiguos rostros que llegan a escuchar esta palabra de mujer chilena.

El valor de estos encuentros fugaces, que no tienen un FONDART ni otros recursos para financiarlos, es el deseo de juntarse, el amor a la palabra poética, la necesidad de hablar a este mundo y al otro desde la poesía del sur.

Marta Catalán no lee, sólo hace todo lo demás: la presentación -un texto poético construido a partir de una lectura concienzuda de las poetas invitadas-, las invitaciones, el ánimo, la comida y sobre todo la cordialidad y la hospitalidad en su casa.

Volvemos contentas, leyendo en el bus de Osorno a Valdivia esos libros de poemas de Marta donde nos cuenta del dolor del pobre, de San Juan de la Costa, de las calles de Osorno.

Un abrazo para los queridos/as hermanos/as osorninos /as, para los integrantes de Corre, Vuela y una invitación a conocerlos y reconocerlos, a acercarse a su obra, porque es necesario ampliar los registros, ver más allá del centro de nuestro pequeño mundo llamado Chile.


MARTA CATALAN (un poema)


Casa Vacía

(A María Leiva)


María Leiva aún habita los viejos maderos

dejó la salvia, el poleo y la menta

impregnada en sus hilados

Rechinan los ventanales

cuando se siente su trajinar

-corriendo casi-

recorre el salón principal

y baila baila una música sin fin María

Simultáneamente las luces se encienden.


Del libro: Osorno, lleva tu nombre

miércoles, 14 de mayo de 2008

20 POEMAS (breve antología)



DE “PALABRA DE MUJER” (1984)

Crónica (desde la piel)

Mujer soy
contradictoria instancia que aletea
saca cuentas
decide el almuerzo
balancea proteínas
recuerda sus tareas a los hijos
abre la puertas de la cocina
y pela papas

Walt Whitman
resbala por mi pecho

Crónica desde la Azotea

Mujer soy
histérica, serena, hipersensible
Aterrizo cuando encero
Suelo volar desde la azotea
y servir el desayuno
aún con las alas
desplegadas

Pudor

Sólo yo voy desnuda
como si no hiciera frío
me saludan
se sonrojan
y se abrochan el último botón
de la camisa

*** *** *** ***

DE “OVULOS” (1986)

Papas

Hicimos el amor
una noche
y yo casi dormida
pensaba en el canasto
-si quedarían papas-
ahora que las papas están
cocidas
y ni una sola quiere entrar
a mi boca
te digo
podríamos haber comido
amor
toda la vida

Cerbatana

Pasemos a otro punto
alzo la cabeza
y lanzo
con cerbatana
mis pechos
a tus ojos

Óvulos

Yo
la dictadora la esclava
la demócrata
la monarca la socialista la exótica
de Salgari la mapuche heroica
La janequeo
la Inés de Suárez la Tania de Bolivia
La missmundo del año entrante
La secretaria
la maniquí de la Botique la Jenny de
Carlos Marx
La Evita de Buenos Aires
La Matahari
la Krupskaia
de Lenin
la Amanda de la fábrica
la Rosa de la cocina
la Juana lavandera
la Isidora de Duncan la ñusta tirana
la señora de los milagros
la difunta Correa
que dio de mamar a su hijo
después de muerta
la Quintrala de los ríos
la fiura de Chiloé
la Juana la Alfonsina la Gabriela
la progenitora de los Incas
la machi del Nguillatún
la Meica
Yo la parturienta
seguiré pariendo hombres
a pesar de la bomba de neutrones
y las verdades absolutas

*** *** *** ***

DE “ODA AL MACHO” (1987)

V

Búscame pecho
abre la boca
mece tu quejido bajo mi oreja
así hasta que el pito de un tren
nos deshaga
hasta que crezcan avellanos
en el monte del pubis
y los cráteres ocultos
se llenen de aguas azules
Cristalinas

VII

Tus piernas
un muelle sumergido
en mi fondo pedregoso
Graznido de pájaro
a ras de seno
Crujir de casa
a pleno viento
Golpe de tronco
contra muslo
Y por fin
llueves
torrencialmente
sobre mí

IX

Hombre roble sumergido
por tus extremidades subo
escalando riscos
Amplio eres y angosto
un barco donde me mezo
pero revienta la ola y te astillas
Crujes
penetra el agua
Busco pañuelos y sostenes
tapo agujeros en vano
Estamos solos en medio del naufragio

Beso tu proa
hasta el último mástil
El océano entero penetra
por mi boca

*** *** *** ***

DE POEMAS INSURRECTOS (1988)

Proclama I

Me declaro ingobernable
y establezco mi propio gobierno
inicio un paro indefinido
y que el país reviente de basura
esperando mis escobas
Soy mujer de flor en pecho
y hasta que se desplomen los muros
de esta cárcel
Me declaro
termita, abeja asesina y marabunta
y agárrense los pantalones
las faldas ya están echadas

Comunicado II

Estoy en la calle
chuteando bombas lacrimógenas
para ahogar la pena
por el Golpe
que derribó tus besos
Construyo barricadas
pero el miedo me impide
ver tus ojos
más allá de las llamas
Estoy en asamblea permanente
con mi cuerpo
para despoblarlo de miserables criaturas
Enciendo velas en todas mis veredas
Levanto la animita de tus brazos
Porque voy a descabezar al tirano
y decretar para siempre
la democracia de caricias
sin zonas clausuradas

*** *** *** ***

MONOLOGO DE LA HEMBRA TARDÍA (1988)

"Vivimos los vestigios de la infancia
desapareció el búfalo
en la pradera sólo cabalga
el ruido de sus cascos..." (Hembra Tardía)


Ella
Ella recuerda horas
de colores transparentes
el olor de su manzana
el calor de sus marfiles
su mirada interrumpida
por el seno
Ella recuerda sonidos de insectos
a las tres de la tarde
trino de pastos en los campos
despeinados
Que arriba bajaba el cielo
que ella subía
desde la raíz a la hierba
¡Ah! ella recuerda
su hora gris de tocarse a solas
de beberse a solas
de oídos escuchando caracolas de soslayo
de vuelta y vuelta
la mirada al horizonte

*** *** *** ***

VIRGENES (B) VACANTES (1992)

“Todas íbamos a ser reinas, pero fuimos
camadas de libélulas ventilando
mundos ásperos"


Mujerío

Es todo chillar
y aguardar
mientras yo te miro
hermana
y comprendo
que aún
no es tu tiempo

Mujir

Es darse el tiempo
degustar en las entrañas
la poquedad de la rutina
la convexa cavidad
de la caverna
el bulto negro
cargar la nada

Mujerar

Es huir
ganarse malditamente
los cielos
ahuyentar los cuervos
que se prenden a la espalda
quedarse en fríos
esperando
la suavidad
de sus garras

*** *** *** ***

DE "SUR" (1996)

Ruego

Existen oficios tan interesantes
como rogarle al río
te entregue a uno de sus hijos
lo cuelgue en la punta del anzuelo
alzarlo admirando su contorno
volver a casa
hacer un guiso
alegrar a la familia
y a la propia mirada
que se encuentra con el Padre
agradecida
en el cielo de la casa

Ser

Firmar
el finiquito
colgar tiza y pizarrón
despedirme de los niños

Irme por la vera de un camino
cosechar murtillas al paso

Tocar en una puerta pequeña

Preguntar por mí

Hallarme

Verbo Sur

El poema es el agujero
por donde Dios
emite su sonido de sangre
y es apenas
el cauce seco
donde habitó el Cristo



1

Aroma en las fosas nacientes
está creciendo un caracol
de tu boca

Río de vaciar lagos
recostada en tu sien
nazco

2

Maravilla de oscuridad
cuando alcanzo
la luz
con una pequeña maniobra
de arcoiris

Maravilla de luz
cuando cae
Lágrima recortada
en la superficie virgen
de un hoyo negro
agazapado

3

Viene hacia mí
alas de Concorde
este pájaro pequeño
sombra sobre el pelo

¿Mas, si fueras Tú
vigilando mi escritura?




DE “CANTOS DE LA DURAMADRE” (2004)

Exaltación del Silencio

" Creo que una hoja de hierba es tan perfecta
como la jornada sideral de las estrellas... Walt Witman”*


Tremenda la aurora
y deslumbrante
arremete contra el día
mis alas de tormenta
aúllan amarillas
trayendo fondos de
arena

Rotunda,
como un puerto cerrado
detrás del horizonte,
la borrasca se anuncia,
entonada de carmín
entre las nubes
Como cangrejo asustado
piel firme sobre la roca
puerto cerrado y
en mi nariz el humo ocre
de la ventisca marina

Océano revolcado
tienta mi olfato
y se adentra
gimiendo
mientras mi boca
prepara su orgasmo
de silencio exaltado

Veo cientos de formas
cada una con su vaivén
y su tono
una ensenada de botes
anclados
luchando fieros
entre ola que atrae
y ancla que aquieta
Mi lengua saborea la sal
lame cabelleras en desorden
hasta besar tus dedos

Salobre el gusto
me provoca
y abriga mis muslos
soslayados

Camino contenta
al ritmo del esterillo
hasta un bosque de mañío

Por fin descanso en la cumbre
¡Oh! Desde ella vislumbro
la comarca del río

El horizonte llovido
la bahía que ahora se abre
al ruido de las barcas
que ya saludan victoriosas

Emito ahora
un sonido nuevo
un liviano sonido
de abejorro
entrando
En la espesura

viernes, 25 de abril de 2008

PUERTO EDEN (del libro inédito Poemas Resurrectos)



(A Isabel Tonko Paterito y a su madre Gabriela,
Bravas mujeres kawésqar de nuestra era)


Silva tu canto, trina en el viento
la tierra aprieta las raíces
estruja lombrices y hierbas


Inconfundible respiro
eterno, inhumano
desfleca, hace jirones
el perfume de las almas

Torres de agua
han esmerilado mis piernas
ahora lucen huecas
y pétreas
el agua hace de ellas
cavernas donde la ola se astilla

Ulula el viento entre los coigues
la piedra es el hueco de la selva
nada más que raíz y manos
son los seres que se aferran
a estos cuerpos australes
y gélidos

Los hermanos de los lobos
aún navegan en su lengua
Nómades, sumergen sus ojos
en los mares eternos
y ríen en el frío
encontrando la foca
la cholga, la isla
el junquillo
y la pregunta

¿Cuándo, volver a recalar
en canoa, sin orden de zarpe
de marineros blancos?

¿Cuándo
volver la piel de lobo
a cubrir el cuerpo desnudo
mojado de sueños?

¿Cuándo las mujeres
a sumergirse en los fondos
marinos, libres y bravas?


jueves, 24 de abril de 2008

DESIERTO DE ATACAMA "Mi mar seco"


Y este desierto
no es más que un mar seco
donde se adivinan
aletas de peces
bajo aguas azules
que hoy son mares
de aire caliente
sobre las llanuras marinas
del ayer


Mejillones
es un gran choro
que abre sus valvas hacia la costa
bajo aguas ancestrales

Nado y husmeo como un cangrejo
las eras futuras

Voy improvisando
pueblos nómades,
pastores y pescadores
nutriendo plantas en estos
mares secos, en este pasado donde
aletean imperecederas aves
en corazones que reviven una historia
pétrea en el mar que aún
retrocede cuenca adentro.

Estás viéndome
con tus hombros pétreos
displicentes emergiendo desde el arenal
labios gruesos de oxidado cobre
azuzando gemidos en el viento

Eres un gigante de milenios
náufrago de olas, ventiscas
y explosión de meteoros

Nunca oliste
carne no eternizada
por la piedra, pezones enfundados
en telas protectoras, pubis
atesorado por dos piedras

Crees acaso que el minuto
de eternidad consiste
en extenderse entre mar y
cordillera, hacer florecer tus tobillos,
despuntar el cielo con
erección de pezones
graníticos?

Ven a buscarme
Estoy
a punto de milenio
de modelar en piedra
mi feroz corazón
adormecido.

Tocopilla
ven
acabemos esta distancia
matemos la noche
seamos forajidos de este mar
oculto
de esta contra eternidad

Grano por grano de arena
muerte de algas y cactos

Vida de maderos petrificados
y mares volátiles

Aún queda un tiempo
entre titilar de estrellas dos pupilas
muertas
carcomen la piedra

En el salar grande
fui púa de sal gélida
azul y roja una mancha
de mi ovario sangrado
en la grieta salobre

Un ojo bajando adentro
hasta mi ombligo
atesorando el océano
corcoveando oloso
hasta llegar a una playa oscura
la misma playa de mí recostada
en otro continente

Susurrando a mi oído
palabras salvajes
rescatadas de un lago
abierto de un cerro ensimismado
de una palma extendida,
de selva que se atreve
a recostarse en el desierto

Me has amado
A través
de las estrellas
Tu polvo
de suspiros llega en una
ventisca de hojas opacas
hasta pegarse e mi piel
de ciruelas ácidas

Me has escuchado a través
del mar, a través de su
cansado gemido
en sus pulmones de náufrago

En los sueños donde suplicas
silencio y la paz de una
pampa donde no encontrarnos

Nada es posible
ojo y párpado se han distanciado
para siempre
y la arena
se introduce incontinente
en el océano silente
en un acercarse
en sentido adverso

Tu amor
es un sabor
dulce en medio del salar
Mis patas de garza carecen
de su cuerpo celestre

Tus ojos abismales
Recorren las profundidades
con reflectores encendidos
mis pupilas te miran
desde la grieta inmensa
y resbalan en la noche
imposible

Amo tus besos
en labios jamás unidos
exploro en lengua muerta
muerdo con una quijada
que aúlla la ausencia de otra
lato, bato y no tengo más propulsión
que la gravedad de un instante

Leo unas palabras y me bato
en retirada
recobro enormes hálitos,
alas de heliotropo
transparencia de libélulas
sólo signos, carnaval
de flores o de espinas
danza de querer lo
que jamás veremos

Te amo
porque no puedo
adivinarte

Te exploro entre los astros
mis antenas derivan en rutas
alrededor de un planeta:

Tú, núcleo espeso
hambre de luna fría
grávida y ambigua

He descubierto
que el hambre
no conoce otro signo
que el trago de otra sangre
el amargor de otra
sangre sorbida
ente espasmos
y vómitos

Expulsándote, habitando
el azul callado
de mi espera

Aquel instante
es un velo
gris en el invierno
azular, reverdecer
la aguja con que se
pretende remendar
este silencio

Al solsticio siguió la queda
tierra empobrecida
recogida hasta el núcleo
veladura de viuda
casi muerta

La golondrina llegó entonces
la procedió el cometocinos,
el uro y el picaflor
ubicose un paraíso entre
la techumbre y el río
y se dio a nacer la vida

Subieron de pronto las
puntillas del pasto
Brotaron como palabras contenidas
los retoños del ciruelo
y una algarabía de voces
naturales y escurridizas
se hizo dueña
del húmedo asombro

Poseer y brotar
enrojecer - gemir
y madurar en un golpe
de manzana caída
en la blanda hierba
era la premisa del primer día
del antiguo mar resucitado

Poemas Resurrectos. Conjunto inédito (2007)

CRITICA: Valente - Epple - Villegas - Rojo

POEMAS INSURRECTOS
Heddy Navarro. Ediciones Literatura Alternativa
Santiago, 1989,82 páginas.


Heddy Navarro escribe una poesía de denuncia o de solidaridad, que fácilmente podría salir panfletaria, y sin embargo consigue mantenerse en el tono poético exacto: «Hoy es 18 de octubre / estrujo mis orillas húmedas / cataratas mueren en el aire / Celebro mañana / día de la libertad en Sudáfrica / han asesinado a Moloise / poeta de palomas negras / manantiales oscuros manan de la tierra / Viva Moloise / Hoy es mi cumpleaños / mañana Sudáfrica / será una torta de chocolate»
Dentro de este contexto hay una continua y sistemática convergencia entre la insurrección social y alzamiento erótico de la mujer: «Estoy en la calle chuteando bombas lacrimógenas / para ahogar la pena! por el golpe / que derribó tus besos!. Construyo barricadas / pero el miedo me impide! ver tus ojos! más allá de las llamas / Estoy en asamblea permanente! con mi cuerpo / para despoblarlo de miserables criaturas / Enciendo velas en todas mis veredas / levanto la animita de tus brazos! porque voy a descabezar al tirano! y decretar para siempre / la democracia de caricias / sin zonas clausuradas».
Esta visible convergencia erótico-política atraviesa de punta a cabo los mejores poemas de este libro: «Apuntar! abrir la blusa del enemigo / provocarle espasmos! subvertir el miedo! ganar la calle! las libertas palabras! los glúteos / el vientre / ganar los hijos! la excarcelada risa! de sus madres». Debe subrayarse el talento de Heddy Navarro para luchar por tres cosas que en estos poemas se identifican extrañamente: la democracia, el amor de hombre y mujer, y el rigor de la palabra poética.
Curiosamente, esta poesía engagée hace buena alianza con la condición militantemente femenina de la autora, que no incurre en los clásicos moldes de la hembra impresa, ni tampoco en las proclamas de un feminismo convencional, sino que revela ciertas profundidades del alma femenina en el acto mismo de su insurrección pólítica, que por eso mismo tiene algo de cósmico: «Me declaro ingobernable! y establezco mi propio gobierno! Inicio un paro indefinido! y que el país reviente de basura! esperando mis escobas! Soy mujer de flor en pecho / y hasta que se desplomen los muros de esta cárcel / me declaro! termita, abeja asesína y marabunta / y agárrense los pantalones! las faldas ya están echadas».
Sin embargo, esta constante búsqueda de una definición esencial de la mujer quedaría de algún modo trivializada si sólo se sostuviera en la conjunción con la nota de protesta social. hay varios poemas de este libro que, dejado a un lado todo compromiso político, dan rienda suelta al misterio de la mujer en sí misma. He aquí un hermoso ejemplo, que relaciona al ser femenino con las profundidades de la madre naturaleza - con la femineidad radical de la tierra- mediante un complejo sistema de imágenes mixtas:
“Bala la hembra en el cielo estrellado! sus ojos apuntan sólo a la tierra! la comisura de los labios! insiste en pisar! las heladas raíces de los pinos! recortado el seno! afilados los pezones! que relinchan a la luna! el planeta se curva! soño¬liento! y es sólo hembra! corteza! leche seca! sonando entre los cerros

Ignacio Valente
El Mercurio, 27 de agosto de1989

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Heddy Navarro. Poemas insurrectos. Santiago de Chile:
Ediciones Literatura Alternativa, 1988.79 pp.


La escritura femenina y feminista de Chile parece haber superado definitivamente su tendencia a la inserción imitativa en los parámetros consagrados del canon nacional o su ostentación marginal de rebeldías. Emergiendo con inusitadas energías liberadoras en un período de crisis que ha obligado a revisar críticamente nuestra percepción de la contemporaneidad histórica, y a reformular nuestros dilemas y utopías, esta escritura ha ido decantando ciertos registros distintivos que permitirán perfilarla como una «nueva poesía femenina».
En esta nueva promoción de poetas chilenas se destacan, a mi juicio, tres autoras cuyas propuestas suponen un punto de partida radicalmente diferente de los registros temáticos y formales que privilegiaban las generaciones precedentes: Soledad Fariña, Heddy Navarro y Verónica Zondeck. Pienso que lo que las identifica y las distingue de lo que comúnmente se difundía en Chile como expresión poética femenina es la desinhibición ideológica en el trato con la realidad, una concepción de la poesía como proceso de creación verbal que pone en tensión dialogante tanto las facultades cognoscitivas como emotivas de la personalidad que enuncia el discurso, y una exploración rigurosa de las opciones del lenguaje para significar estas dimensiones de la realidad, exploración que convierte el texto en un campo sensual y cerebral de configuraciones, en un cuerpo que se modela como paráfrasis de la idea primigenia de creación. La corporización del texto atrae así a la propuesta creativa las asociaciones de auto-exploración (en que el despertar de la sensualidad se metaforiza como exploración sensorial de las texturas del discurso), reconocimiento de una identidad, y refundación de un sistema de relaciones intelectivas para habitar más plenamente los espacios íntimos y sociales de nuestra cotidianidad. En el proceso, fiscalizando por lo general la tentación paródica, el texto termina subvirtiendo las formas tópicas de los lenguajes heredados, desde el tradicional registro intimista que se le supone a la poesía, pervivencia de una noción romántica del género, hasta los modelos públicos de discurso.
El último libro de Heddy Navarro, Poemas insurrectos (1988), es un buen ejemplo de esta nueva poética feminista chilena.
Los poemas insurrectos que integran este volumen formalizan una perspectiva creadora que se hace cargo de los dilemas, requisitorias de la liberación social y femenina, contextualizando una identidad a la vez corporal e histórica, donde la mujer revierte el rol tradicional que le ha sido asignado, se despoja de los sucesivos ropajes ideológicos, y desde la desafiante desnudez de su sensibilidad y capacidad de rearticulación lógica del mundo, reivindica par sí un rango protagónico en los quehaceres del mundo.
La primera sección del libro (“Poemas insurrectos») confronta las expectativas del discurso político y su preten¬sión homogeneizante, canalizando en la subversión textual de las proclamas, informes, comunicados y plataformas una inquietante aclaración de opciones y una declaración sediciosa de principios que la cerrazón ideológica o el pudor han relegado a un estatuto marginal.
En esta desembozada confrontación del sedimento radical de los lenguajes en uso, la palabra «principio» se va cargando de connotaciones olvidadas o pervertidas por la división biológica y social de la pareja, a fin de cuentas un fenómeno de naturaleza histórico-cultural más que de legalidad biológica: el principio de igualdad política que se gesta en la concertación pública de la calle debe reafirmarse con la
igualdad familiar de la casa y a la vez recuperar cierto estatuto originario de igualdad erótica y genésica. En este sentido la reivindicación de la sexúalidad, en una sociedad que ha bastardeado la naturaleza humana manipulando ideológicamente las dicotomías hembra-macho, hombre-mujer, naturaleza-espíritu, sentimiento-intelecto, procrea¬ción-cre ación, etc., se convierte en una insoslayable petición de principio: aprender a leer su energía liberadora nos lleva a reestablecer los parámetros dialogantes entre la naturaleza (humana) y la historia, a liberarnos de la autocomplacien¬te costumbre de habitar espacios sucedáneos de libertad.
La segunda sección (“Monólogo de la hembra tardía”) articula un poderoso registro poético que concentra y distiende la experiencia plural de la mujer como sujeto biológico, histórico y figura rebelde a los sucesivos arquetipos culturales que le han asignado. Al desarticular las imágenes heredadas y su andamiaje retórico, la hembra selecciona los signos parciales, fragmentados, de su identidad, enhebra los derroteros inconclusos de su historia, y articula una conciencia y una fisonomía fundada no en las dicotomías maniqueas sino en una estrategia solidaria.
Arte de la pasión lúcida, esta obra explora la ductibilidad sensual de logos, propicia la unidad de los contrarios a partir del reconocimiento de una dialéctica natural ligada íntimamente a la social, y define así el estatuto del amor combativo y dialogante.

Juan Armando Epple
University of Oregon

Chasqui
Revista de Literatura Latinoamericana, número 1, vo¬lumen XIX, mayo 1990.
ISBN: 0145-8973


Comentarios críticos

Heddy Navarro Harris. Ovulos. Santiago de Chile: Ediciones Tragaluz, 1986, 69 pp.Heddy Navarro Harris es una de las mejores y renovadoras poetas chilenas actuales. En el año 1984 publicó un poemario cuyo título -Palabra de Mujer- podía entenderse en sentido irónico o como afirmación de la voz poética de la mujer, con su propio espacio y su,propio mundo de referencias. Este nuevo libro conforma tanto su valor lírico como su significación dentro de la poesía de la mujer en Chile. El discurso lírico de Heddy Navarro es una voz original y moderna dentro del contexto poético nacional. Desde la perspectiva internacional, acentúa una dimensión y un espacio, un tono y un lenguaje, que ha asomado con timidez en otras poetas latinoamericanas.
En Ovulos recurren algunos de los motivos insinuados en Palabra de Mujer: el sarcasmo y la ironía con respecto al tú, el espacio de la cocina como el espacio poético de la hablante, la proyección de la experiencia individual a la experiencia de la mujer, la mujer madre como experiencia física, la presencia de la mujer a nivel cotidiano. Pese a la raíz común de estos temas y motivos con el libro anterior, hay en el último una mayor trascendencia social, una mayor dilatación afectiva y es más evidente que la experiencia no vale como experiencia individual de una mujer. Es el canto de la mujer con rasgos comunes a la hablante: mujer que adquiere conciencia de su ser explotado por el hombre y la tradición patriarcal; la mujer con sensaciones en que se mezclan con el espacio de la casa y la cocina; mujer cuyo contorno es el de la casa, los hijos y el marido; mujer con conciencia de traer hijos al mundo hostil y amenazado y que autoafirma en la continuidad de la especie. A estos motivos, se incorporan algunos nuevos; la presencia del Sur de Chile como marco de referencias y recuerdos. Hay, además, mayor énfasis en la soledad
de la hablante como realidad inevitable de mujer, no ya -como en el caso de los poemas de Palabra de Mujer- por causa del exilio o el alejamiento del amado por causas políticas. Esta soledad es más intensa e inexorable, por lo tanto más desquiciadora. Soledad que origina el sarcasmo de algunos de los poemas y la intensidad afectiva de otros.
La nota más novedosa para el conocedor de la poesía anterior de Heddy Navarro es la presencia del sur de Chile, a través de las imágenes en que la hablante se transforma en pescadora y el uso del lenguaje que proporciona a lós poemas una tonalidad inédita en la poesía chilena. Este juego poético es sutil. Interesante, por ejemplo, es la seducción amorosa en librería/el ojo extiende su espinel smi carnada! a puro remo vuelvo a buscarte/por si quieres comer conmigo/en vez de esa sopa de imágenes está el poema «Preamar”: «Los cochayuyos! resisten la arremetida de las olas/mi piel persevera en orillarse/ contigo! Pero tú mi macho! todo lo inseminas/hasta los pequeños moluscos! que escondo entre mis dedos».
Heddy Navarro Harris es una de las voces poéticas más sugerentes dentro de la gran renovación de la poesía de la mujer en Chile en los últimos años. Es una voz consciente de su ser mujer en un espacio que la margina, en el cual cumple sus «funciones» de madre, esposa, servidora, cuidadora, de la casa, a veces con dulzura, otras con indignación. Heddy Navarro configura un mundo poético, a ratos agresivo, otros sarcástico, de lenguaje e imágenes originales, siempre convincente.

Juan Villegas
University of California - Irvine
Chasqui, número 2, volumen XVI, noviembre, 1987
148 Monólogo de la Hembra Tardía



NOTA SOBRE HEDDY NAVARRO

Heddy Navarro Harris nació en Puerto Montt (Sur de Chile) en 1944. Estudió allí gran parte de su educación básica y secundaria y posteriormente realizó estudios universitarios en la Universidad Austral de Chile, Valdivia, yen la Universidad de Chile en Santiago, donde recibió el título de Profesora de Estado en Artes, en 1967. Trabajó como docente desde 1968 a 1973 en el Liceo N98 de Niñas, de San Miguel (populosa comuna de Santiago); de 1972 a 1973, en el Departamento de Teoría del Arte de la Universidad de Chile; de 1973 a 1980 estuvo cesante por motivos políticos. Inició durante este período su trabajo literario, yen 1981 participa con los poetas Jaime Quezada y Floridor Pérez en un taller de la Sociedad de Escritores de Chile (SEd). Actualmente es profesora de Arte en el Colegio Francisco de Miranda, vinculándose activamente al quehacer literario chileno (congresos, recitales, talleres, etc). Ha publicado: Palabra de Mujer, en 1984; Ovulos, en 1986, Oda al macho, en 1987 y Poemas insurrectos, en 1988. Ha sido antologada por Juan Villegas, en 1985: Antología de la nueva poesía femenina chilena, y por Alejandra Basualto, Inge Corssen y Astrid Fugellie en La mujer en la poesía de los 80(1987). Ha obtenido el Primer Premio Poesía “Javiera Carrera" y el Tercer Premio Concurso AGECH (Asociación Gremial de Educadores de Chile), ambos en 1982. Es madre de 4 hijos y compañera del poeta Bruno Serrano, con quien realiza una fuerte actividad literaria (dirigen, por ejemplo, un taller de poesía adolescente de Ediciones Literatura Alternativa).
Su poesía se inserta en dos vertientes: la literatura nacida bajo el “silencio» que el régimen militar hubiese deseado instituir y la que se establece a partir de su ‘yo» femenino. La primera nace creando imágenes y formas nuevas que le permitan expresar connotativamente su dolor.
Las palabras así creadas requieren de un lector cómplice que juegue con ellas descifrando claves e ironías:
el autor cifra su mensaje en un código que limita a sus posibles descifradores, de tal modo que los lectores deben estar en posición de interpretarlo. Perspectiva que implica la necesidad de un lector cómplice y la eficacia del poema subordinada a la participación de ese lector intencionado’

El discurso poético establece así un círculo hermenéu¬tico donde el poeta escribe para un lector determinado y sólo desde allí abre una puerta hacia la universalidad. Heddy en el poema «Pan» genera una analogía de este orden:

Se liuda un pan sin nombre/desde la palma de la mano/ hasta la palma de otra mano/se avienta el trigo/desde la tinaja al horizonte/del horizonte a la tinaja/sube por el ojo la semilla! cae vuela! Se liuda un pan sin nombre2

Se está construyendo entre todos; pero nadie es respon¬sable directo, el pronombre «se» así lo indica. Los verbos «caer», «volar» dan la dimensión desde la objetividad de la tinaja a la amplitud del horizonte: ¿Qué se construye? ¿Qué se amasa? El lector cómplice tiene la clave.
La segunda vertiente desea establecer un espacio propio. Es una voz femenina consciente de su realidad y que responde a ella de múltiples maneras. Observamos la ironía en algunos poemas:

1 Villegas, Juan. “Poesía chilena actual: censura y procedimientos poéticos”, Hispamérica. S.A.:, 1983, p.l47.
2 Navarro, Heddy. Ovulos, Chile: Tragaluz, 1986. p. 60. 150 Monólogo de la Hembra Tardía


Suelen ellos/tan peinaditosy amables/tanprotectores y amantes/eructar en medio de una caricia! sacar un pañuelo de infancia/y llorar en nuestro hombro/por el destete precoz! de la madre3.

En otros aparece la soledad existencial, la insatisfacción frente a la cotidianeidad femenina que ahoga, pero que, aun renegando de ella, es deterrninantemente propia:

Hicimos el amor! una noche! y yo casi dormida! pensaba en el canasto! -si quedarían papas-/Ahora que las papas están! cocidas! y ni una sola quiere entrar! ami boca! te digo! podríamos haber comido! amor! toda la vida4.

También surge su dimensión de hembra vinculada a la naturaleza, al mar, al sur, a la tierra, al macho que inunda de semillas y genera la entrega:

con esta punta seca que dibuja! cangrejos blandos! y testículos que respiran! en el túnel que llega! me rindo a lo áspero de tu axila! a los géiser de tus dedos! que pirograban mis cráteres!y ataco hasta morir! inundada de peces.

Heddy a través de la poesía afirma su ser femenino en un espacio patriarcal donde la voz y la presencia de la mujer han sido tradicionalmente marginadas. Desde la cocina y el parto alza su voz para exigir reconocimiento histórico:

(...)/ Yo la parturienta! seguiré pariendo hombres para poblar! el mundo! a pesar de la bomba de Neutrones/y de las verdades absolutas6.

3 Ibid. p. 14.
4 Ibid. p. 31.
5 Navarro, Heddy. Oda al macho, Chile: Ergo sum, 1987. p. X.
6 Navarro, Heddy. Ovulos. Chile: Tragaluz,1986, p.lO


Comentarios críticos 151

Su última obra, recientemente aparecida, pareciera-ser una síntesis de las dos vertientes anteriores. Sin embargo, aquí el lenguaje se abre a imágenes más directas y la forma se organiza como una subversión a la norma estable¬cida del poder. Juan Armando Epple plantea que la obra se da desde:

Una perspectiva creadora y una práctica que se hace cargo de los dilemas y requisitorias de la liberación socialy femenina contextualizando una identidad a la vez corporal e histórica, donde la mujer subvierte el rol tradicional que le ha sido asignado (...) y desde la desafiante desnudez de su sensibilidad y su capacidad de rearticulación lógica del mundo reivindica su olvi¬dado rango de sujeto de la cotidianeidad íntima y colectiva del ser humano7.

Me parece que estas palabras apuntan o develan la raíz del discurso de Heddy Navarro.

La obra está dividida en tres partes: en la primera utiliza proclamas, informes, comunicados (formas propias del discurso del poder) para expresar su rebeldía al orden instituido en la calle y en la cama:

«Proclama 1”: Me declaro ingobernable! y establezco mi propio gobierno! inicio un paro indefinido/y que el país reviente de basura! esperando mis escobas/ Soy mujer de flor en pecho! y hasta que desplomen los muros de esta cárcel! Me declaro! termita, abeja asesina y marabunta/y agárrense los pantalones/las faldas
ya están echadas.

7 Epple, Juan Armando. Prólogo a Navarro, Heddy. Poemas insurrectos.
Chile: Ediciones Literatura Alternativa, 1988.
8 Navarro, Heddy. Poemas insurrectos. Chile: Ediciones Literatura
Alternativa. p. 13.
152 Monólogo de la Hembra Tardía


En la segunda parte, “Hembra tardía», se patentiza una conciencia actuante, que establece su identidad, y en la tercera, “Perestroika”, entre otras voces, aquélla de la dialéctica entre el ayer y el hoy:

Imagínate/ un Primero de mayo! La Gran avenida llena de pancartas! el monumento al Che delante del estrado! Fidel hablándonos y sobre tus hombros! mi hija Tania con pañales limpios! Imagínate sentir las balas del dos de abril! de mil novecientos y tanto! levantarnos sin heridas con la risa joven! de mayo del sesenta y ocho! Imagínate a Palestro autografiando! fotos de Gardel cada 24 de mayo! Imagínate ahora/este Primero de mayo! en que aprietas mis dedos fríos! y militares! sin ningún respeto! nos apuntan.

Es importante observar la reiteración de la palabra “imagínate”, porque tiene invertido el sentido de una canción popular de Silvio Rodríguez. En esta última se le pide a la amada que imagine lo que no es; en tanto que en el poema la hablante solicita a su compañero que imagine en un instante la realidad toda, como si fuese posible quebrar el tiempo.

Sara Rojo
Revista Extremos, N2 6, año 1V-y, 1989-1990, Concepción (Chile), Stony Brook (Nueva York), San Juan (Puerto Rico).

POEMAS INSURRECTOS


“Toda forma de lucha es válida
y disparaba por los ojos
el arsenal de mi miedo
Tú en cambio
me tiraste unos panfletos
cogí cuantos volaban
hice cortinas con ellos”


HOMENAJE 1

(Al poeta sudafricano Moloise
asesinado el 18 de octubre de 1985)


Hoy es 18 de octubre
estrujo mis orillas húmedas
cataratas mueren en el aire
Celebro mañana
día de la libertad en Sudáfrica
Han asesinado a Moloise
poeta de palomas negras
manantiales oscuros manan de la tierra
Viva Moloise
Hoy es mi cumpleaños
mañana Sudáfrica
será una torta de chocolate

INFORME 1
Somos cabelleras pobladas de elefantes
universos donde se cocinan
verduras y animales
hermosas conchas despojadas
y tiradas en las playas
calzones apretados para impedir
que nos devoren
los feroces tiburones
Toneladas de caderas a rítmica displasia
bocas verdes pechos sin corpiños
empujando al que transita sin apuro
Pero estas pájaras de alas atrofiadas
cacarean sin control
y aún comen obedientes
en el hueco de la mano

COMUNICADO 1
Acúsenme de ser
terrorista mural de los cuerpos
consignista de baños
defecadora de dogmas
Acúsenme también de subvertir
el orden
del arriba y del abajo
de ser hoja verde y
brasa encendida
Pero
encuéntrenme si pueden
ejércitos de seguridad
horribles monstruos de dos patas
que atacan con armas de guerra
a esta pacífica leona
que acecha en la sabana

PROCLAMA 1
Me declaro ingobernable
y establezco mi propio gobierno
Inicio un paro indefinido
y que el país reviente de basura
esperando mis escobas
Soy mujer de flor en pecho
y hasta que se desplomen los muros de esta cárcel
Me declaro
termita, abeja asesina y marabunta
y agárrense los pantalones
las faldas ya están echadas

HOMENAJE 2

(A Pedro Venegas, ciego que se
suicidó en la huelga de hambre el otoño de 1986)


Pedro Venegas
nunca vio el sol
con sus pupilas grises
Sólo olió el hambre recorriendo las veredas
y palpó el bolsillo lleno de vacío
mientras oía la risa de sus hijos
entre pan y sorbo de agua
Por eso trocó sus manos en alas
su garganta en nudo ciego
y emigró hacia la luz
para que nunca más
la paciencia
cegara los ojos de mi pueblo

INFORME 2
Con las alas replegadas
en medio del estruendo
salto muertos
con pie de gato
Alguien toca mis rodillas
cojo sus rótulas inicio la batalla

Huyen los tanques
impactados de calzones
El cielo menstrua su último relámpago

COMUNICADO 2
Estoy en la calle
chuteando bombas lacrimógenas
para ahogar la pena
por el golpe
que derribó tus besos
Construyo barricadas
pero el miedo me impide
ver tus ojos
más allá de las llamas
Estoy en asamblea permanente
con mi cuerpo
para despoblarlo de miserables criaturas
Enciendo velas en todas mis veredas
levanto la animita de tus brazos
porque voy a descabezar al tirano
y decretar para siempre
la democracia de caricias
sin zonas clausuradas

PROCLAMA 2
Hasta quitarte peso de luciérnagas
hombre insepulto
lento camino de lava
Hasta enrostrarte espalda que me ofreces
espacio donde caben letras inconexas
Hasta explotar
el circuito fálico
de mis lazos antiquísimos

PLATAFORMA 1
Pan
agua
justicia y libertad
Sobre todo tu agua
tus rodillas rotas
las bolitas y los hilos curados
Sobre todo tus alas desplumadas
el pan integral de tus pupilas
tu justicia en mi cintura
Sobre todo
las lágrimas de los dedos vacíos
y un compás de hombros libres
retrocediendo hacia el futuro

INFORME 3
Insurrecto contorno de caderas
insurrecta mano se aproxima a la ingle
salto la barricada de tus besos
devuelvo tus bombas de racimo
expongo mis rodillas
a la intemperie de la mirada
cierro mis puños pequeñitos
y golpeo
al dictador de mis sentidos
Pero yo la hermosa
tengo un dedo fracturado y ningún
chillido clandestino
por eso caigo acribillada y
sangro
por todos los meses
sangro

PROCLAMA 3
Exijo la libertad a todo trapo
las ganas de trasvasijarme
en otro cauce
la suma de mis leves estertores
Exijo la igualdad a calzón quitado
la locura de mis óvulos
y en el lóbulo de la oreja
el zumbido de la avispa
Exijo la conquista de mis pasos soslayados
el desagravio a mi mirada de gato
la carencia de un cuerpo
en otro cuerno
Redimo la irresponsable cordura de la muerte
y el olor del cobarde sin esencias
Estoy armada con mis muslos
calzo pies y uñas
mi melena es el único abrigo que soporta
la irremediable conciencia
de mis actos

COMUNICADO 3
Amado burócrata
no digas
las condiciones no están dadas
y luchemos cuerpo a cuerpo
insurreccionando la conciencia
con las armas de la ira
No esperes que el tirano libere
mis enaguas
ni socialice por decreto
mis muslos productivos
Mira mis nalgas sin pudor
descubre la redondez de mis sostenes
con la tibieza de un puño
que se cierra
Tus latos informes de estratega
ya no sirven
y sólo los uso para encender la barricada
que no estaba prevista
en la resolución de tu último
congreso

DECLARACION
Te digo
arriba el fuego de tus ojos
y apunta con ellos a la muerte
Atinas apenas a izar
una bandera hoja de parra
y pétalos panfletarios caen
al charco
que retrata nuestro pubis
Pongo un dedo en tu esófago
lamo tus calles ajadas
te penetro el oído
Pero tú
confundes azadones con lápidas
y en el aire te revuelcas
inútilmente sonriendo

Cansada escribo
cansancio
Me escondo entre mis cerros
esos cerros
donde tropecé de pronto
con la nuca de tus ojos

HOMENAJE 3
(A las prisioneras políticas de las cárceles chilenas).

A las cuatro paredes
al sol
a nosotras esquinadas
ofreciendo rodillas
de mirar asustado
A tus zapatos sabios
que logran la vereda opuesta
a mi muerte
a las corvas insensibles
Al vestigio de abrazo
que me lanza de vuelta a tu pecho
ese cuadrado abierto del mundo
que yo abarco
cuando abato las murallas
con el silbido audaz
de la memoria

INFORME 4
Trece años y un día
recogí moras para tu dulce
marisqué las playas
para tu boca
puse la mesa y me tendí en ella
para tu hambre
tejí leyendas te abrigué la espalda
crié hijos te puse zapatos
Así llegó el día en que cumplí sentencia
se acabó la hora de visitas
Ahora caminamos sin rumbo
el sitio de la casa está baldío
las sillas y la mesa arremolinadas
en el viento
sábanas y pañales flotan en los ríos
Sólo quedan estos tenedores chuecos:
con ellos aún podemos peinar
nuestros cabellos

PLATAFORMA 2
Apuntar
abrir la blusa al enemigo
provocarle espasmos
subvertir el miedo
ganar la calle
las libertas palabras los glúteos
el vientre
ganar los hijos
la excarcelada risa
de sus madres

COMUNICADO 4
Detenida en la esquina
desaparecida de los ruidos
escribo en los boletos de micro
la dirección en clave del oxígeno
Solidaria de las plantas de los niños
organizo la fuga de mis años
donde me secuestran
Sediciosa
de células electrizadas
lidero los estertores
Huelga de hambre
en las pupilas finales
Barricada total
de mis huesos

PLENO POETICO: INFORME DE CLAUSURA>“Más temprano que tarde se abrirán las alamedas”?... (Salvador Allende)
Capaz que pasen cosas extraordinarias
se desprenda el agua de la nube
se acaballe la copa de este árbol que muere
respirando los silbidos
Encontraremos tal vez la marca de la bota
borrada por una risotada de mar
y nautilucas voladoras sorprendan la mirada
en la galaxia que bordea el horizonte
Parados en la esquina de la micro asaltaremos
la calzada
a pinceladas de piernas retornaremos el color
a las veredas
Capaz que hagamos una ronda de ideas
enarboladas
y utopías se encaramen
a los volantines de septiembre
Seremos los de siempre
sumados a los nunca
Capaz que mañana la Alameda sea la pradera
de los búfalos
y en cueros la amansemos con palmas
y señales
Tal vez los estudiantes
despojados de uniformes
ya estén listos
y campanas irrumpan en los cielos
batiendo sus lenguas sin temor
Están pasando cosas extraordinarias
se bate en retirada el equilibrio
la vida se desata
Tal vez mañana
la lluvia acaricie este desierto
y flores instantáneas
precipiten nuestras plantas

Poemas Insurrectos. Editorial Literatura Alternativa. Stgo. Chile. 1988

lunes, 16 de julio de 2007

POEMAS RESURRECTOS

Te amo susurró Yo entre las orejas
que rencor sintieron mis ojos
viéndose en espejos de agua

Nada es más que tú,
hoja sumergida en el río
piedra debajo del lodo
caracol durmiendo este tiempo

Pequeño estiércol del siglo